¿Qué técnica de reducción del cornete inferior consigue los mejores resultados en el tratamiento de la obstrucción nasal?

La obstrucción nasal crónica altera la calidad de vida de los pacientes y es una causa frecuente de consulta al otorrinolaringólogo. La hipertrofia del cornete inferior es una causa frecuente de dificultad respiratoria nasal. Existen varias causas de hipertrofia del cornete inferior, a destacar, reacciones alérgicas, rinitis no alérgicas, rinitis crónica hipertrófica, hipertrofias compensadoras como las que se ven en las desviaciones septales. Las opciones de tratamiento médico incluyen, descongestionantes, antihistamínicos, corticoides tópicos, descongestivos sistémicos, estabilizadores de la membrana del mastocito e inmunoterapia. En aquellos pacientes en los que falla el tratamiento médico la reducción quirúrgica del cornete inferior es un tratamiento efectivo.

Existen diversas técnicas quirúrgicas para reducir el tamaño del cornete inferior. Las técnicas convencionales incluyen la turbinectomía total o parcial, la turbinoplastia, el electrocauterio, crioterapia, el cauterio láser, la resección submucosa y la resección submucosa con desplazamiento lateral del cornete. Las nuevas técnicas incluyen la turbinoplastia mediante radiofrecuencia, la turbinoplastia mediante microdebridador y los ultrasonidos. No existe consenso sobre qué técnica es más eficaz a la hora de disminuir la obstrucción nasal.

Revisión de la literatura: Passali et al. 2003, llevaron a cabo un estudio prospectivo randomizado (382 pacientes) sobre la eficacia a largo plazo, 6  años, de seis técnicas quirúrgicas empleadas para la hipertrofia del cornete inferior (turbinectomía, cauterio láser, electrocauterio, crioterapia, resección submucosa y resección submucosa con desplazamiento lateral. Después de 6 años, sólo en los grupos de resección submucosa existía buen paso (fosa nasal permeable) y en aquellos con resección y desplazamiento lateral el resultado fue aún mejor. Las técnicas quirúrgicas convencionales pueden asociarse a sangrado post-quirúrgico, formación de costras, dolor, sequedad nasal, disnosmia y sinequias. La U.S. Food and Drug Administration, aprobó en 1998 el uso de la radiofrecuencia para reducir volumen en el tratamiento de la obstrucción/reducción de la vía aérea. Tras su aprobación, la radiofrecuencia es una alternativa a las técnicas convencionales. La temperatura que alcanza oscila entre los 60 y 90 grados a diferencia de los 800 grados centígrados del electrocauterio o del láser. La radiofrecuencia preserva la mucosa lo que evita la formación de costras. 

En 2004 Nease et al. Publican un estudio prospectivo, randomizado, doble ciego sobre la eficacia de la radiofrecuencia frente a placebo en el tratamiento de la hipertrofia del cornete inferior. A corto plazo, se demostró la eficacia del tratamiento con radiofrecuencia, éste es el primer ensayo que demostró que la radiofrecuencia era superior a placebo en el tratamiento de la obstrucción nasal. 

Liu et al. En 2009 y 2010 llevaron a cabo sendos ensayos clínicos prospectivos, randomizados en los que se comparan los resultados del microdebridador frente a la radiofrecuencia. Ambas técnicas mejoraron los síntomas de obstrucción nasal a 6 meses, sólo el grupo de microdebridador mostró buenos resultados a dos años.

Resultados: la resección submucosa del cornete junto con el desplazamiento lateral del mismo, es dentro de las técnicas convencionales, la más efectiva a la hora de disminuir la obstrucción nasal. Dentro del grupo de las turbinoplastias, las reducciones mediante microdebridador y mediante ultrasonidos han demostrado ser las más eficaces, no obstante, como existen pocos estudios acerca de la turbinoplastia mediante ultrasonidos, la turbinoplastia mediante microdebridador es la más recomendable.

Más información:
The Laryngoscope. Abril 2014