Acúfenos inducidos por ruido

Más del 30% de la población ha sufrido alguna vez acúfenos. Y la gran mayoría, los ha padecido a causa de un exposición a un nivel excesivo de ruido. De hecho, un concierto, un espectáculo pirotécnico o cualquier ambiente ruidoso pueden causar la aparición de un molesto pitido en el oído. Te explicamos en este post cómo detectar y actuar ante la presencia de tinnitus por un exceso de decibelios.

El doctor Juan Royo, especialista de la comunidad online de salud auditiva Viviendo el Sonido, reconoce que cualquier fiesta o celebración ruidosa en la que haya música a un volumen excesivo o detonaciones de petardos y fuegos de artificio “pueden tener como consecuencia la aparición de ruidos en alguno de los oídos”. Royo explica que estos pitidos o zumbidos desaparecen en pocas horas. No obstante, si pasan uno o dos días y esta molestia persiste, “es mejor acudir al especialista para recibir un tratamiento precoz que pueda hacer desaparecer el acúfeno que apareció por el trauma acústico producido”.

En los casos en los que los pitidos en el oído duran varios días, la atención temprana es clave para evitar que se cronifique el problema. Cuando esto ocurre, cuando los acúfenos se convierten en algo permanente, se suele recurrir a tratamientos para enmascarar los ruidos y habituarse a ellos, como es la Terapia de Reentrenamiento del Tinnitus (TRT), que es la más efectiva de todas.

Es importante destacar que no todas las percepciones sonoras no debidas a una fuente externa son acúfenos. En ocasiones, el origen puede ser un barotrauma, causado por un cambio de presión como el que se experimenta en los aviones o en la práctica del submarinismo. También los catarros pueden ocasionar sensaciones auditivas en los oídos debido al taponamiento de éstos. De igual forma, problemas en la musculatura cervical o mandibular pueden originar ruidos en el oído.

Otras causas para desarrollar tinnitus

Aunque el traumatismo acústico es una de la principales causas para la aparición de acúfenos puntuales, hay otros factores desencadenantes, como puede ser la sordera súbita, la hipoacusia neurosensorial, las infecciones de oído interno, la otosclerosis o la hipertensión arterial, entre otros. De nuevo, vuelve a ser clave el papel del especialista, que será quién nos indique el origen del tinnitus y si éste es puntual o apunta a crónico.