Mejora la seguridad laboral en entornos ruidosos

La seguridad laboral ha mejorado ostensiblemente en los últimos años. El resultado es un menor número de accidentes en el puesto de trabajo y una notable reducción de patologías relacionadas con el mismo. En este sentido, los problemas de pérdida de audición han registrado un paulatino descenso en los últimos años. Así se recoge por ejemplo en un estudio realizado en Estados Unidos, que sitúa en un 30% la disminución de este tipo de patologías en empleados a jornada completa. La situación es extrapolable a la mayoría de países europeos, incluyendo España. Y en todos los casos, el desarrollo de protectores auditivos cada vez más avanzados se presenta como la explicación de este menor índice de pérdida de audición en el trabajo.

El objetivo es que ningún empleado esté expuesto a ruidos superiores a 85 decibelios (dB). De hecho, la actual legislación laboral en España obliga a las empresas a dotar de protección acústica a sus empleados cuando el ambiente donde éstos operan registre un índice mayor de los citados 85 dB. En este sentido, un protector auditivo proporciona una atenuación media de 30 dB de intensidad, siempre que se utilice de forma continuada al menos 8 horas al día de trabajo. Los tapones proporcionan mayor atenuación para ruidos de bajas frecuencias, mientras que los cascos funcionan mejor para las altas. El uso combinado de tapones y cascos proporciona de 10 a 15 dB más de atenuación sonora. El uso combinado debe ser considerado cuando el ruido excede los 105 dB.