Protege tus oídos de las alergias

Empieza la primavera. Más días de sol, temperaturas agradables, floración de las plantas y polen. Sí, el temido polen que es el causante de muchas de las alergiasdiagnosticadas. Los afectados y afectadas lo sufren cada año. Además, se trata de un problema que puede incidir en su salud auditiva. Y es que los síntomas habituales (tos, ojos irritados, mucosidad y problemas respiratorios) pueden acabar provocando una otitis media.

¿Por qué la alergia puede afectar nuestra audición? La explicación la encontramos en la Trompa de Eustaquio, que conecta nariz y oído. Por este motivo, si se genera inflamación y mucosidad en las vías respiratorias, el oído puede acabar pagando también las consecuencias en forma de otitis.

Esta conexión directa de la nariz con el oído es la que abre la puerta a que las alergias deriven en otitis. El doctor Juan Royo, especialista de la comunidad Viviendo el Sonido, remarca que “la sensación de taponamiento en los oídos, incluso ruidos y disminución de la audición, se asocia a los síntomas de la rinitis alérgica. Es la llamada ototubaritis, o la otitis media secretora cuando hay moco en el oído medio. Cuando esto ocurre, es conveniente acudir al especialista para comprobar el estado de los oídos, por si fuera necesario añadir algún tratamiento más específico que los antialérgicos para solucionar el problema ótico”.

El polen es el principal causante de la rinitis alérgica o alergia estacional, que se caracteriza por su carácter crónico en muchos casos. Según datos de la Organización Mundial de la Alergia (WAO), más del 50% de los afectados por rinitis vivirán con ella durante unos diez años; un 22% deberá soportarla toda la vida y otro 28% tendrá que convivir con ella entre 10 y 20 años. En todos los casos, los síntomas son los mismos, con mayor o menor intensidad: picazón en la nariz, boca, ojos o garganta, rinorrea, estornudos y ojos llorosos.

Cómo prevenir las alergias
La mejor forma de prevenir o evitar que se repitan las alergias puede ser vacunarse. En este caso el alergólogo inyecta pequeñas dosis de alergógenos para así minimizar sus efectos.

También es clave la rapidez en acudir al médico para, una vez aparecidos los síntomas, intentar tenerlos bajo control. El doctor Royo reconoce que este control de las alergias, “evitará la aparición de inflamaciones e infecciones en el oído, que pueden provocarnos molestias como mareos, pérdida de equilibrio, sensación de presión o taponamiento e, incluso, pérdida de audición”.

También en algunos pacientes con dermatitis atópica o con rinoconjuntivitis estacional se han constatado episodios de picores en el conducto auditivo externo y eccemas (sequedad).