Volver A Oír Para Volver A Vivir

Miriam Acevedo, responsable de GAES, y Patricja Starczewska, audioprotesista en GAES Gijón 2, estuvieron con la Fundación Repsol en Marruecos. Miriam y Patricja también han realizado revisiones de persona adaptadas en años anteriores, reparando, ajustando y sustituyendo piezas para mantenerlos viables. Esta es su experiencia.

PATRICJA STARCZEWSKA
“Y así, sin más preámbulos una experiencia inolvidable en la que nos embarcarnos Miriam y yo. El viaje duró en total 10 días, días llenos de todo tipo de emociones. Desde Midelt hasta Erfoud, la llamada “Puerta del desierto”, viajamos con el camión solidario cientos de kilómetros acompañando en su recorrido a la carrera ciclista Titan Desert. Nuestra labor consistía en realizar revisiones audiológicas y adaptación protésica. Llevábamos 60 audífonos para adaptar, pero el número depacientes era mucho mayor. Se nos hacía duro decir ‘no’ a personas que en algunos casos habían venido andando durante kilómetros con la esperanza de volver a oír. Una vez tomada la decisión más difícil, ya sólo quedaba el maravilloso momento de ver la sonrisa de alguien que vuelve a oír. Son indescriptibles los agradecimientos que recibes: abrazos, achuchones, carantoñas, besos y lágrimas que se comparten sin ningún pudor. Te emocionas y te sientes el ser más privilegiado del mundo por poder vivir ese momento”.

MIRIAM ACEVEDO
“La sensación es la de formar parte de una gran familia nómada. Un gran circo que se hacía realidad de forma milagrosa cada día en medio de la nada. Cada día nos levantábamos, nos poníamos en ruta en nuestro camión todo terreno y alcanzábamos el campamento. Mientras, montábamos nuestro “gabinete ambulante”: los audiómetros, el material, la carpa para que la gente esperara a la sombra, las mesas para la recogida de datos... Cada persona que subía contaba una experiencia pero todos tenían algo en común: la extrema pobreza, pero a la vez un cierto toque de orgullo de pertenecer al desierto y, sobre todo, alegría. Alegría por sentirse escuchados y alegría por oír por primera vez. Es algo que no se puede olvidar. Sobre todo los niños, con ese brillo en los ojos que lo decía todo cuando se escuchaban a sí mismos o a su madre por primera vez”.

“LA SENSACIÓN ES LA DE FORMAR PARTE DE UNA GRAN FAMILIA NÓMADA. UN GRAN CIRCO QUE SE HACÍA REALIDAD DE FORMA MILAGROSA CADA DÍA EN MEDIO DE LA NADA.”